BLU Vivo 8 (Revisión)

 



Hay un segmento particular de los smartphones que levanta muchas pasiones, ese donde suele reinar Motorola con su línea G. En esa gama compiten los teléfonos más capaces del mercado que no cuesten una cantidad realmente considerable de dinero.

Por mucho tiempo Motorola se paró solo ahí sin competencia, pero apareció Nokia con sus modelos 5 y 6, le estaban apedreando el rancho. Ahora BLU quiere su pedazo de la torta y lanza un modelo que sí, es el cuerpo y tripas de un Gionee A1, lo cual no significa que sea malo, al contrario, pero primero vamos con las especificaciones:

  • Pantalla de 5.5 pulgadas IPS a 1080×1920
  • Procesador Mediatek 6755 Helio P10
  • 4 GB de RAM
  • 64 GB de almacenamiento ampliable vía microSD
  • Android Nougat 7.0
  • Cámara de 13 megapixeles a f/2.0
  • Cámara frontal de 16 megapixeles
  • 4010 mAh
  • Dual Sim
  • Radio FM

Se siente clásico, frío y fuerte

Su diseño rememora inmediatamente a esos firmes HTC de hace unos años que siguen levantando pasiones entre su fanaticada.

La espalda metálica y curva da una buena sensación de calidad de construcción. Que sus botones de volumen, encendido y home tengan cierta dureza entrega confianza en que no van a fallar pronto.



La protuberancia de la cámara es mínima y no molesta, todo acompañado de una pantalla que sin prometer mucho en los catálogos tiene la suficiente densidad de pixeles (401 ppi) y una reproducción de color adecuada.

El terminal se siente premium a todo lo ancho. Hay un pequeño detalle que me llama la atención eso sí, el vidrio y el aluminio en vez de conjugarse se sobreponen, no hay filos ni biseles como para que moleste realmente, pero me llamó muchísimo la atención. En la siguiente foto se detalla más:

Personalizado es mejor

A pesar de que la calidad de construcción y las especificaciones son bastante altas (aunque no soy el más fan de los procesadores Mediatek), la capa de personalización del equipo no es de mi agrado.

Sucede que no tiene la opción de tener cajón de aplicaciones y el menú de configuraciones rápidas se desliza desde abajo, como en los iPhone. Se entiende que mucho de su público objetivo puedan ser usuarios del teléfono de la manzanita, pero como nerd me molesta un poco lo pesado del maquillaje en el sistema operativo.

Además tiene una cantidad importante de bloatware, como una aplicación de linterna, que yo la habría puesto en las configuraciones rápidas como todo el resto, y otra para colorear dibujos, por algún motivo. Los ejemplos siguen y siguen. Menos mal todo se puede desinstalar o deshabilitar para que no obstruyan.

En el caso de un usuario móvil más avanzado el camino de la personalización va a ser mucho mejor. En mi caso con el Pixel Launcher anduve perfecto.

El lector de huellas anda rapidísimo y el rendimiento en general del equipo es fantástico, a excepción de cuando en un juego la cosa se ponía intensa, ahí existieron algunas ralentizaciones clásicas de los procesadores de menor potencia. Aún así en las tareas del día a día como revisar redes sociales y más, cumplió perfecto.

¿La duración de la batería? Eso es lo mejor que tiene este equipo. Un equipo de 5.5 pulgadas que me da cerca de 9 horas de pantalla encendida es realmente maravilloso y no esperaba encontrarme con eso, una grata sorpresa ¿Lo malo? Es micro USB en vez de USB-C, se siente algo anticuado. Aunque igual se las arregla para cargar rápido.

La cámara cumple, pero no mucho más

Como en la mayoría de los casos en esta gama, las fotos no son el punto más fuerte, aunque tampoco son para morirse de lo malas. Cumplen.

Tal como ha sido la tónica, si la luminosidad acompaña la cámara hace bien su trabajo. Caso contrario en escenarios de pocas luz, donde incluso después de limpiar meticulosamente el lente tenía teniendo cierto “desparramo” en las áreas iluminadas.

Claramente el enfoque está puesto en la cámara frontal porque tal como dicta el mercado, eso es lo que más le importa al usuario final en su mayoría. Ahí cumple de buena manera, con alto detalle y distintos modos para jugar, en una interfaz que funciona de manera rápida. Se revientan los blancos, pero son detalles que por el precio se pueden dejar pasar.

En el apartado de video tampoco hay muchas sorpresas, enfoca bien y distribuye la luz de manera correcta y rápida, con la existencia de algunas artefactos pero bastante perdonables. Si hay algo de lo que me debo quejar es de la poca estabilización por software, pareciera que simplemente no hay. Aún así como testimonial de momentos cumple bien, pero no esperes los mismos resultados que en un gama alta en este aspecto.

Es un buen año para la gama media

Junto a mi equipo favorito de Motorola y la maravillosa sorpresa que fue el Nokia 6, se siente muy agradable saber que hay alguien en otra esquina con intenciones de competir y que lo hace más allá de las expectativas.

El hecho de tener Dual Sim es un factor decisivo para varios. Si a eso le sumamos una buena calidad de construcción, con un diseño atractivo, buen rendimiento y una cámara que cumple, con un paquete que incluye carcasa, buenos audífonos y hasta la lámina protectora, a un precio de CLP $249.990 no se me hace difícil recomendarlo.

 

Fuente: Wayerless


 

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